I
En el vuelo de la risa te recojo
y me llevas lejos y riendo
siempre.
De luz llena y norte claro y agua,
carne sin espina, todo amor
siempre.
Eres bella porque sabes y proclamas
la alegría de la vida toda
siempre.
En lo duro de la angustia tú te creces
y destierras terca la tristeza
siempre.