IV
Quiero ser hermano necesario,
corazón a juego con el tuyo,
día luminoso entre tus manos
no heraldo de la noche.
Quiero ser apoyo en tu cansancio,
sincera boca que te llama,
beso que borra tu tristeza,
no sombra ni muleta.
Quiero ser cantando tu silencio,
voz del hijo mío que te adora,
libro de poemas en tus manos,
no mutismo ni sigilo.
Hermano de mi hermana invulnerable.
Luz para tu sombra si lo quieres.
Sombra del calor de tu fatiga
nunca lastre ni castigo.
(De: Casi sin sentir que fui)