
Cierra la boca. Abre los ojos. Mírame como a un igual. No tengas prisa. Sufre, que ya serás feliz en su momento. No desprecies nunca un buen combate. Vive hasta el último aliento como si fuera el primero. Y cuando mueras no te olvides de ser un cadáver tonto, silencioso y elegante. Como yo.
Fernando Lorente
(De:
Entremundos)