LA LUZ DEL SOL ESCRIBE
su caudalosa prole de ascuas.
Entre orondas nubes se esponja,
y se despereza,
y taladra luego el espacio
con su redonda tormenta de albor.
¡Fíjate cómo su halo nimba
el perfil de las montañas
y diluye tenuemente
la filigrana del río
amorteciendo laciamente
su quimera de ser mar!
En el fondo del valle la arboleda
ansiosa y acallada desayuna
las primeras briznas del orto
que descuidadamente se enredan
en sus ramas y los pájaros tejen
con su dulce trino el manto
espléndido de la mañana.
¡Cuánto milagro diario y tan discreto
hace la noche para ser alba!
Fernando Lorente
(De Tránsito)
)