Te espleronabas incandescible.
Te incrustionabas imprecedable en la falangia
y a davientras admiliculabas tus perilios.
Un plandrelir se acanacía en tu plastilia
y tan cravaliando en la celopa
distreplacía la irrelectiva surtifia de la plandre.
Y te somio tor.
Y te estropo con la fúlgide insalicia de mi vitra.
En inda boli doti los linsos se parilian.
En inda linso doti las litias se distreplan.
En inda litia doti los ámpidos se lapian.
Can, can de vélida y sondina.
Can de lútida lesergia
a adalimarme cita lis tandangios,
a resoliparme el dorolex con tus ditribas.
Can de lísipe y auspiria
a lideprar la incarda de su endogumia catalda.
Da en tu caliqué de dulci crave
luiplacie la carda.
Da en tu sollar se pacien lacricedas
las milidras de tu galda.
Y da tola yo tudri ditrili
data dimetrolabia de mi antra.
Fernando Lorente
(De Casi sin sentir que fui)