2.4
Urdo paraísos afligidos.
Besos se despeñan de su boca.
Cabe corazón apenas un murmullo
Tejen las arañas con segundos mustios
vidas que degüellan sus quelíceros.
Urdo, digo, paraísos compungidos
donde arrecian los defectos y las taras,
las carencias justifican su salario
y las tachas y las lacras y los yerros
certifican la victoria del desánimo.
2.5
Urdo paraísos atristados,
grises como yo cuando me ausculto,
nirvana fraudulento, tramposo
afán de simulacro.
Tan solo lo que soy.
Estupor.
O silencio.
Zumbido de quemazón infame
poquedad exacta en que me ignoro.
Fernando Lorente (De Siete veces siete)