La oscuridad debe ser más rápida que la luz,
porque ya está allí cuando la luz llega.
Elizabeth Moon.
Yo fui
lo que no supe
ser completamente.
Imperfecto,
como
buscando
luz
desde
lo oscuro.
Confundí
causas y desperfectos,
fines y alboradas,
y las sirenas me ahogaron
en sus fábricas de tedio.
Ulises se reía desde Ítaca,
yo lloraba por él
y los dos estábamos
muertos de silencio.
He llegado
a ninguna parte,
por fin con un motivo
para palpar lo que era
sólo referencia abstracta,
y sé que piensan que gasté mi tiempo,
que quemé mis naves
y que luego fui
devorado por la medianía.
Detrás del nombre hueco
huero,
huérfano,
sólo huesos...
Huella de labios mudos,
huerto baldío allende el Orco,
me hallé por fin acuclillado
temeroso de ser sencillamente
sólo yo y mis estribaciones
con las dificultades propias de la nada.
Me hice
y rehíce después
mi cimiento con barro transitorio
y sobrepuse mi quimera de no ser
a la impotencia de ser lo que soy
-ni un centímetro más,
ni un suspiro menos-:
capitán de la simpleza,
comandante en jefe de las fuerzas sepulcrales,
general absurdo de la inoperancia exacta,
voluta grácil,
arabesco sutil de la fruslería,
polvo, nada, sombra de humo...
Fernando Lorente
(De Di que fue...)