si no fuera quien soy optaría por habitar un ser celeste como escarpa cuajado de palabras y gestos de afecto y osadía que guarda en los cartílagos de su alma la voz poderosa de los versos que empuña un megáfono y empeña su arte en la parodia superlativa de vivir a pesar de no hacerlo porque se diría que no es de este silencio y yo cautivo y desarmado mi pequeño sonrojo de ver contonearse una chiquilla en cueros sin más coartada que espetar la palabra escupida entre contorsiones eléctricas me entrego sin medida a la ebriedad de sus vocablos al don de la insurgencia clarividente que agota sus bengalas y llena la sala de humo sin fuego y unta la conciencia sin pan con deleite y doma en círculos ardidos de estupor concéntrico el porvenir el devenir y blasfema porque quiere y escande y parte el verso por donde le da la gana porque eso también es poesía si así sale de las tripas si no fuera quien soy preferiría anidar en un ser icosaédrico como gonzalo con veinte rostros que parte y comparte con veinte voces que canta y decanta y yo tan sin saberlo refulgiendo ante su luz porque el seis de marzo cenamos su palabra subversiva y cotidiana en un oesteceleste rebosante de declamación consuetudinaria porque la contrapoesía se hizo carne y nos alimentó con su inocencia bastarda con su amalgama divina y espuria de andar por nuestra casa llena toda de amigos que se dan y se quedan cuando la vida endurece el canto de su mano y golpea sin tregua nuestros lomos porque hace falta valor verdadera voz voluntad sin vanagloria para ser así escarpa gonzalo escarpa
Por Fernando Lorente