Abracadabra
o lo que quiera,
pero déjeme solo...
Ya cumplí lo pactado:
vendí pura miseria
al simbólico precio
de la mentira antigua.
Hechicería
o lo que sea,
pero alzaron altares,
inmolaron en ellos
vidas, sueños, carencias,
anegaron con sangre
la razón y la fe
en que aún era posible
no tener que temer...
¡No era negocio!
Fernando Lorente