Retomo el tema que me reconcome:
la pálida luz de tus ojos dulces
descansa en la sima del sumidero
callado de tus labios afilados...
Más me valiera sostenerte viva
y alada como antaño acostumbrabas
y no admitir que casi nada vales
cuando estás tan como ausente y distante
mariposa en el trullo equitativo
de los malos recuerdos que te entierran
en el polvo varado del recuerdo.
Cercana como tan solo tú sabes
rebanas el corazón candoroso
de los niños que te ríen las penas.
Fernando Lorente